PopNovel

Leer en PopNovel

El Alfa Equivocado: Un Giro del Destino

El Alfa Equivocado: Un Giro del Destino

En proceso

Introducción
Delilah no puede esperar a que su novio cumpla 17, a que conozca a su lobo Alfa y por fin sienta la presencia de su pareja destinada Desde hace mucho todos en la manada la han señalado como su compañera predestinada; crecieron juntos, enamorados desde niños Son la pareja perfecta, así que su historia debería ser el romance ideal Pero ¿y si el destino decide dar un giro inesperado, enviándola por un camino doloroso que jamás imaginó? Ese mismo dolor podría cambiar a la chica que siempre fue… aunque también podría traerle un aliado inesperado ¿Será posible que, en una amarga jugada del destino, Delilah haya puesto todas sus esperanzas en el Alfa equivocado?
Abrir▼
Capítulo

Sonreí apenas para mí mientras me quitaba el maquillaje despacio. La capa suave de corrector que cubría mi piel se deslizaba con facilidad hacia la toallita en mi mano, y en mi mente aparecía Logan, y todo lo que podría traer el día de mañana…

Mañana cumpliría diecisiete. En cuestión de horas estaría afuera, bajo la luz de la luna, junto a su familia, haciendo su primera transformación. Apenas pasaran esos primeros minutos de su cumpleaños, ellos querrían estar ya bajo la luna para animar el cambio, un paso enorme en la vida de cualquier hombre lobo joven, pero aún más para alguien tan especial como él. Conocería por fin a su lobo, el lobo alfa que algún día tomaría el lugar de su padre y guiaría a nuestra manada.

Verás, nosotros éramos hombres lobo, y eso implicaba varias cosas. Cumplir diecisiete, como haría Logan mañana, significaba su primer cambio: el momento en que finalmente podíamos dejar nuestra forma humana para adoptar la forma de lobo. El dolor de sentir los huesos transformándose no se comparaba —o al menos eso me habían dicho— con la euforia de correr libre en cuatro patas por el bosque. Además, finalmente conocería a su lobo interior, y yo sabía lo desesperado que estaba por eso. Siendo un joven Alfa, estaba segura de que su lobo sería fuerte y poderoso, capaz de liderar y proteger a nuestra manada cuando su padre decidiera entregarle el mando. Probablemente con una personalidad distinta a la de Logan, ese chico amable, cariñoso y atento que yo había llegado a conocer… pero claro, nuestra relación era distinta, y no todos tenían la suerte de ver ese lado suyo…

Sí… ese primer cambio podía ser terrible. El cuerpo no estaba acostumbrado a pasar de forma humana a forma de lobo así como así. Según otros lobos, al principio se sentía antinatural y muy, muy doloroso: huesos dislocándose, moviéndose, encajando entre crujidos mientras el cuerpo se transformaba. Tengo que admitir que esa parte no me emocionaba para nada… pero tampoco podía esperar para conocer a mi lobo.

Después del primer cambio ya no es tan malo, y transformar de humano a lobo y de vuelta se vuelve algo más natural. Claro, siendo hombres lobo tenemos que cuidar dónde lo hacemos para no llamar la atención, porque podría ser peligroso.

A lo que voy es que, en el mundo humano, somos más un mito que algo real, y preferimos que siga así. Por eso evitamos transformarnos cerca de humanos y lo hacemos dentro de nuestro territorio o en el de otras manadas, aunque eso último casi nunca se recomienda por temas… más bien territoriales.

Cada manada es como nuestro propio grupo de lobos. Varían en tamaño y están guiadas por un lobo principal: el Alfa. Nuestro Alfa actual es el Alfa Grayson, el papá de Logan, pero también es como un segundo padre para mí, ya que es el mejor amigo de mi papá.

En unos años, el Alfa Grayson cederá su puesto para que Logan tome el mando, una vez que termine su entrenamiento. Otra razón por la que sé que cuando conozca a su lobo, este será imponente y poderoso, listo para asumir esa responsabilidad. Yo tampoco podía esperar para conocer a su lobo… y para que el mío conozca al suyo cuando al fin aparezca, en unos meses, cuando yo cumpla diecisiete.

Tener un lobo en tu mente es como tener otra personalidad ahí adentro, supongo. Es otra voz guiándote, empujándote a hacer lo correcto, dándote fuerza para seguir…

Solo me faltaban unos meses para conocer al mío, ¡y no podía esperar! Me la imaginaba increíble, ojalá fuerte y poderosa también… tendría que serlo si todo lo que decían era cierto… bueno, tenía que serlo. Hasta los ancianos lo creían. Parecía cosa del destino. Verás, cuando un hombre lobo cumple diecisiete, no solo puede transformarse y conocer a su lobo por primera vez… sino que también puede encontrar a su pareja destinada…

…Yo digo que cuando encuentras a tu pareja, puede que haya estado ahí todo el tiempo, justo a tu lado, y tú simplemente no lo sabías. Pero cuando cumples diecisiete y tu lobo despierta, ya tienes la capacidad de sentir a tu alma destinada.

Encontrar a tu propia pareja es, de verdad, una de las cosas que más amo de ser hombre lobo. Tenemos a nuestra diosa lunar, Selene, quien nos asigna cuidadosamente a cada uno una pareja, y esa pareja comparte un lazo sagrado con nosotros y con nuestro lobo. Ese vínculo crea una conexión increíble, innegable… o eso es lo que me han dicho.

Aunque suene loco, funciona, y es algo muy especial. Cada lobo tiene su propio olor; eso ayuda a la manada a saber quién es quién, especialmente cuando estamos en forma de lobo. Y ese olor, para la pareja destinada, es el aroma más adictivo que pueda existir. Es más fuerte para ellos que el de cualquier otra persona, tan atractivo que podría volverte loco.

O bueno, otra vez, eso es lo que me han dicho. Yo no tengo idea en realidad, porque aún no lo he vivido. Todo esto es lo que he ido aprendiendo con el tiempo, entre chismes y risas de mis amigas, y por lo que me ha contado mi mamá.

Supongo que lo descubriré de verdad en unos meses… pero bueno, este olor y esa atracción hacia tu pareja te jalan hacia ella como nada más en el mundo; y cuando la tocas, es como una descarga eléctrica, un cosquilleo que te atrae, que te empuja a acercarte más.

Hay una conexión y una atracción innegables que solo puedes sentir con tu pareja, nadie más puede provocártelo. Están ahí para protegerte y apoyarte como nadie más, y eso hace que el lazo sea tan fuerte, convirtiendo a las parejas destinadas en una bendición increíble de nuestra diosa lunar.

Y otra de las razones por las que no puedo esperar a que llegue mañana es porque Logan ya podrá sentir a su pareja; y desde hace tanto, todos en la manada predicen que seremos pareja él y yo. Nuestras familias son muy unidas. Mi papá es el Beta del Alfa Grayson, su mano derecha, como le gusta decir… o su achichincle, si anda de mal humor con el tío Grayson, jaja.

Mi mamá es la mejor amiga de Luna Talia, la mamá de Logan. Una Luna es la compañera del Alfa y tiene un rol súper importante en la manada; está ahí para apoyarlo de mil maneras.

Muchas manadas, sobre todo los ancianos, creen que una manada no puede funcionar bien sin una Luna al lado de su Alfa. Y es una locura pensar que algún día se espera que yo tome el lugar de la tía Talia como Luna, con todos asumiendo que yo seré la pareja de Logan. Ella es una mujer increíble, fuerte, una madre extraordinaria para Logan y sus dos hermanas, y casi una segunda mamá para la mayoría de los lobeznos de la manada.

Ella y mi mamá eran tan unidas que parecían hermanas. Y como mi papá también era el mejor amigo del Alfa Grayson además de su Beta, siempre estaban todos juntos, así que era inevitable que nuestras familias terminaran tan conectadas.

Por eso Logan y yo nos hicimos tan cercanos. Solo nos llevamos unos meses de edad y crecimos prácticamente juntos mientras nuestras mamás pasaban tiempo una con la otra. Fuimos como hermanos durante mucho tiempo; yo no tenía otros hermanos y las hermanas de Logan no nacieron hasta que entramos a la secundaria, así que él y yo desarrollamos una conexión muy fuerte. Podíamos leernos la mente, y Logan siempre sabía exactamente cómo animarme y hacerme sonreír.

Teníamos como seis años cuando recuerdo que la gente empezó a bromear con que seríamos pareja cuando crecieramos, y todavía me río al recordar nuestra reacción. ¡Los dos nos espantamos horrible! Jajaja. Los dos dijimos algo como: “¡Eww, es mi amigo! ¡No mi pareja!”. Nos evitamos como por un día entero. Mi lógica era que si no estábamos juntos, la gente no pensaría que podríamos ser pareja… aunque ahora me doy cuenta de lo ridícula que sonaba esa idea.

Incluso más absurdo fue que, al día siguiente, ya lo extrañaba y le pregunté a mi mamá si podía ir a su casa a jugar videojuegos con él, y lo más raro es que él le había pedido lo mismo a la suya. Terminamos rindiéndonos en eso de evitar vernos; los dos coincidimos en que los “viejos” estaban siendo unos tontos.

Pero sí nos fuimos acercando más con los años. En la escuela, Logan se juntaba con el mismo grupito que yo, tanto niñas como niños, pero él era casi como un guardaespaldas, siempre pendiente de mí, como si sintiera que tenía que protegerme.

Terminamos saliendo como a los catorce, creo, después de que Logan se descontrolara por completo cuando Deyton, otro chico de la manada y uno de nuestros amigos, me pidió una cita. Yo no tenía claro qué quería hacer; sí me parecía lindo Deyton, pero Logan se puso rarísimo, diciéndome que Deyton no era lo suficientemente bueno para mí, y que le molestaba muchísimo que yo, según él, “me rebajara a salir con un tipo así”.

No podía creer que hubiera sido tan desagradable, sobre todo porque Deyton se suponía que era su amigo. Esa noche tuvimos una discusión enorme cuando le dije a Logan que no tenía ningún derecho a decirme con quién podía o no salir. Él siguió gritando que Deyton jamás sabría tratarme bien y que nunca sería suficiente para mí.

Recuerdo que terminé gritándole: “¿Por qué te importa, Logan? ¿Y quién sí sería suficiente entonces?”, antes de salir corriendo llorando. Ni siquiera pensaba aceptar la cita con Deyton; creo que solo me había sentido halagada. Pero Logan me había lastimado con esa actitud posesiva y por gritarme así, sabiendo que odiaba que me gritaran.

Él corrió detrás de mí, me agarró de la mano, me jaló hacia él para abrazarme y solo dijo: “Yo. Solo yo”, antes de besarme…

Ay, mi corazón ese día… y todos los días desde entonces. Incluso ahora, cuando lo recuerdo, siento que me estalla de alegría y fuegos artificiales. El chico que había conocido toda la vida, mi mejor amigo y, según casi toda la manada, mi futuro compañero… ¡me quería a mí! ¡Era como estar en el cielo! Y en los tres años siguientes nuestra unión y nuestra conexión se hicieron aún más fuertes, esperando el día que por fin estaba tan cerca. Solo faltaban unas horas para que Logan pudiera saberlo…

El día en que tendríamos la confirmación perfecta de que nuestra diosa luna nos había bendecido como compañeros, destinados a estar juntos. Ya teníamos la base perfecta para una relación fuerte gracias al lazo y la amistad que habíamos construido desde niños; el vínculo de compañeros solo reforzaría todo eso y nos haría más fuertes como pareja. “Vamos a ser indestructibles, boo”, me había dicho Logan, y yo sabía que tenía razón.

No podía esperar a ver a Logan mañana, a ver su transformación, a verlo convertirse en el lobo Alfa perfecto que sabía que sería. Pero, más que nada, quería escucharlo llamarme “compañera” cuando por fin pudiera sentir quién era su compañera. Solo tenía que irme a dormir para que la mañana llegara más rápido. ¡Diosita mía! De verdad no podía esperar; mañana comenzaría mi futuro. Eso pensé mientras me acurrucaba en la cama para dormir… dejando que mi mente imaginara cómo sería el lobo de Logan… cómo se sentiría saber que pronto me marcaría…